jueves, 5 de septiembre de 2019

Un Peso (J. Balvin, Bad Bunny - ft. Marciano Cantero)

Gregory Corso






Poeta hablando consigo mismo frente al espejo



Sí, Soy yo
Esta caza de mí
se ha transformado en algo evidentemente absurdo
creyendo que cuando yo
era perseguido
no sólo me encontraría a mí mismo
sino también a todo un rebaño de yoes
yoes pasados, yoes futuros
un carro cargado de ellos
y todos estos años
y adónde he llegado
en este punto del tiempo
éste no es el mismo espejo
   que contemplé hace años
                  Es el espejo que cambia
                  nunca el pobre Gregory
  ¡Hey!, en la vida
         Donde fui, fui
         Donde me detuve, me detuve
         Cuando hablé, hablé
         Cuando escuché, escuché
         Lo que comí, comí
         Lo que amé, amé
Pero que puedo decir acerca de
        adonde fui, no fui
        adonde me detuve, continué mi camino
        cuando hablé, escuché
        cuando escuché, hablé
        cuando ayuné, comí
        y cuando amaba...
            no deseaba odiar
Ahora veo a las personas
       como las ve la policía
También veo a las monjas del mismo modo
      en que veo a los hare-krishnas
No tengo representante
me disgusta la idea de un poeta con representante
sin embargo Ginsy y Ferli tienen uno
y hacen pilas de plata con ellos
se vuelven más famosos también
Quizás debiera contratar un representante
     ¡Wow!
De ningún modo, Gregory, quedáte
    En la cercanía del poema

jueves, 22 de agosto de 2019

Led Zeppelin - Stairway To Heaven

John Galán Casanova









XXXI
somos huéspedes
de lo que nos queda
cada palmo
de lo que nos queda
basta para cocerse al sol
el mismo día llueve y no llueve
confluyen la tempestad, la calma
la aridez y el rio desbocado
arden hogueras de plástico
a nuestras espaldas
sandalias descoloridas
buscan pareja en la playa
el silencio es mercancía rara,
en vía de extinción
toda la noche
retumba la consigna:
Sálvese quien pueda
Sálvese lo que nos queda
Siglo XXI
Vivir, dejar morir

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Roberto Bolaño


Lisa


Cuando Lisa me dijo que había hecho el amor
con otro, en la vacía cabina telefónica de aquel
almacén de la Tepeyac, creí que el mundo
se acababa para mí. Un tipo alto y flaco y
con el pelo largo y una verga larga que no esperó
más de una cita para penetrarla hasta el fondo.
No es algo serio, dijo ella, pero es
la mejor manera de sacarte de mi vida.
Parménides García Saldaña tenía el pelo largo y hubiera
podido ser el amante de Lisa, pero algunos
años después supe que había muerto en una clínica psiquiátrica,
o que se había suicidado. Lisa ya no quería
acostarse más con perdedores. A veces sueño
con ella y la veo feliz y fría en un México
diseñado por Lovecraft. Escuchamos música
(Canned Heat, uno de los grupos preferidos
de Parménides García Saldaña) y luego hicimos
el amor tres veces. La primera se vino dentro de mí,
la segunda se vino en mi boca y la tercera, apenas un hilo
de agua, un corto hilo de pescar, entre mis pechos. Y todo
en dos horas, dijo Lisa. Las dos peores horas de mi vida,
dije desde el otro lado del teléfono.


jueves, 27 de septiembre de 2018

Joao Cabral de Melo Neto






Aquel río 
está en la memoria
como un perro vivo
dentro de un bolsillo.
Como un perro vivo
bajo las sábanas,
bajo la camisa,
bajo la piel.

Un perro, porque vive
es agudo.
Lo que vive
no se embota.
Lo que vive hiere.
El hombre,
porque vive,
choca con lo que vive.
Vivir
es ir por entre lo que vive.

El que vive
incomoda de vida
el silencio, el sueño, el cuerpo
que soñó con cortarse
trajes de nubes.
Lo que vive choca,
tiene dientes, aristas, es espeso.
Lo que vive es espeso
como un perro, un hombre,
como aquel río.

Como todo lo real
es espeso.
Aquel río
es espeso y real. 
Como una manzana
es espesa.

Como un cachorro
es más espeso que una manzana.
Como es más espesa
la sangre del cachorro
que el cachorro mismo.
Como es más espeso
un hombre
que la sangre de un cachorro.
Como es más espesa 
la sangre de un hombre
que el sueño de un hombre.

Espesa
como una manzana es espesa.
Como una manzana 
es mucho más espesa
si se la come un hombre
que si un hombre la ve.
Como es aún mucho más espesa
si no la puede comer
el hambre que la ve.

Aquel río
es espeso
como lo real más espeso.

Espeso
por su paisaje espeso,
donde el hambre
extiende sus batallones de secretas
e íntimas hormigas.

Es espeso
por su fábula espesa;
por el fluir
de sus jaleas de tierra;
al parir
sus negras islas de tierra.

Porque es mucho más espesa
la vida que se desdobla
en más vida,
como una fruta
es más espesa
que una flor;
es más espesa
que su árbol,
etc.,etc.