lunes, 12 de enero de 2015

Horacio Quiroga




Escritor, maestro, cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo considerado maestro del cuento latinoamericano y comparado con el escritor estadounidense Edgar Allan Poe.

Horacio Quiroga nace en el seno de una familia de clase media, de madre Pastora Fortaleza y padre Prudencio Quiroga, diplomático que falleció a los dos meses de su nacimiento al dispararse en forma accidental mientras cazaba. Cursó sus estudios en Montevideo, donde demostró enorme interés por la literatura, la química, la fotografía, la mecánica y las actividades físicas, llegando a fundar la Sociedad de Ciclismo de Salto y viajando por tal motivo en bicicleta desde Salto hasta Paysandú. En 1894 comenzó a colaborar con las publicaciones "La Revista" y "La Reforma" y tiempo después fundó en su ciudad natal la "Revista el Salto" (1897). En 1900, tras el suicidio de su padrastro, Horacio Quiroga viajó a Europa y se instaló en París (Francia), donde recopiló sus experiencias en "Diario de viaje a París". A su regreso fundó junto a Federico Ferrando, Alberto Brignole, Julio Jaureche y otros el "Consistorio del Gay Saber", un laboratorio literario experimental donde preconizarían los objetivos modernistas. 1901 fue un año funesto para Horacio Quiroga, ya que murieron dos de sus hermanos, Prudencio y Pastora, víctimas de la fiebre tifoidea y en un hecho accidental le disparó a su amigo Federico Ferrando, produciéndole la muerte y debiendo afrontar una reclusión hasta que se demostró su inocencia. En 1902 se traslada a Buenos Aires (Argentina), donde publica "Los arrecifes de coral" (1901), la novela breve "Los perseguidos" (1905), producto de un viaje con Leopoldo Lugones por la selva misionera, hasta la frontera con Brasil, y "El almohadón de plumas", publicado en la revista argentina Caras y Caretas. En 1909 se radica en la provincia de Misiones, donde se desempeña como juez de paz en San Ignacio y contrae matrimonio con Ana María Cires, fruto del cual nacen sus primeros hijos, Eglé y Darío. Tras el suicidio de su esposa en 1915, Horacio Quiroga se trasladó a Buenos Aires con sus hijos, trabajando como Secretario Contador en el Consulado General uruguayo y publicando con gran éxito "Cuentos de amor de locura y de muerte" (1917). Durante este periodo colaboró con numerosos medios, entre ellos las revistas "Fray Mocho", "La Novela Semanal" y el diario "La Nación". En 1927 Horacio Quiroga contrajo segundas nupcias con una joven amiga de su hija Eglé, María Elena Bravo, con quien tuvo una niña y dos años después publica la novela "Pasado amor", sin mucho éxito. En 1935 publicó su último libro de cuentos, "Más allá" y tras enterarse de que padecía de cáncer de próstata, se suicidó bebiendo un vaso de cianuro en el Hospital de Clínicas de la ciudad de Buenos Aires.

domingo, 11 de enero de 2015

Jean Genet







Marcha fúnebre


Mi prisión bien amada en tu inestable sombra
Descubrió mi mirada por descuido un secreto.
Tuve sueños que el mundo ignoraba
Donde se ahoga el espanto.
Tus lóbregos pasillos son meandros del alma
Y su masa de sueño organiza en silencio
Un ingenio que tiene del verso el parecido
Y el exacto rigor.
Tu noche hace fluir de mi ojo y mi sien 
Una tinta tan densa que de ella hará surgir 
Estrellas floreadas como se ve de golpe 
La pluma que humedezco.
Avanzo en un líquido negro donde complots
Informes al principio lentamente se fijan.
¿Qué auxilio pediré? Mis gestos se fatigan 
y son bellos mis gritos.
…
Y palidecen de vergüenza al leer el poema
Que graba el muchachito de criminales gestos
Pero nunca sabrán los lazos primigenios 
De mi pasión sombría

lunes, 5 de enero de 2015

domingo, 4 de enero de 2015

Epicuro

Ni las victorias de los juegos olímpicos, ni las que se alcanzan en batallas, hacen al hombre feliz. Las únicas que le hacen dichoso son las que consigue sobre sí mismo, las tentaciones y pruebas son combates. Haz vencido una, dos, muchas veces; combate aún. Si llegas al fin a vencer, serás dichoso toda tu vida, como si hubieras vencido siempre.