Es verdad ¡Ay qué trabajo
me cuesta
quererte como te quiero! Por tu amor me
duele el aire,
el corazón
y el sombrero. ¿Quién me
compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?
¡Ay qué trabajo
me cuesta
quererte como te quiero!
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