sábado, 23 de febrero de 2013

Vinicius de Moraes






Canción del demasiado amor




Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

miércoles, 13 de febrero de 2013

sábado, 9 de febrero de 2013

Las greguerías - Ramón Gómez de la Serna






Como daba besos lentos duraban más sus amores.


*

Los rosales son poetas que quisieron ser rosales.

*

Donde el tiempo está más unido al polvo es en las bibliotecas.

*

La reja es el teléfono de más corto hilo para hablar de amor.

*

Si vais a la felicidad llevad sombrilla.

*

Amor es despertar a una mujer y que no se indigne.

*

Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.

*

Cuando se vierte un vaso de agua en la mesa se apaga la cólera de la conversación.

*

Los ladrillos saben esperar.

*

Las palmeras se levantan más temprano que los demás árboles.

*

La morcilla es un chorizo lúgubre.

*

El hielo se ahoga en el agua.

*

El primer beso es un robo.



jueves, 31 de enero de 2013

sábado, 26 de enero de 2013

Frank Báez





MIRAMAR, 1986




Recuerdo esa noche de 1986

en que todos los vecinos se subieron

en las azoteas de las casas

a ver el paso del cometa Halley.

Destaparon cervezas y bebieron por horas

hasta que alguien anunció que ahí estaba y entonces

todos en sus azoteas se pusieron de pie

y aplaudieron cuando lo vieron pasar por el cielo

como un candidato en campaña.

Han pasado veinticuatro años.

Dentro de cincuenta y dos pasará de nuevo.

Igual que un espermatozoide extraviado

en el útero de una adolescente,

tratará nuevamente de fecundar el planeta.

El insomnio - Virgilio Piñera





El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarrillo. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormir. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que enseguida tome una taza de tila y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al medico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no se duerme. A las seis de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre esta muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.